Club Mundial de los Bisiestos

Capricho de los Césares

Estatua de Julio César 

Julio César, una de las figuras más importantes de la historia romana, fue quién añadió un día más al mes de febrero cada cuatro años, para recuperar el desfase entre el año solar y el calendario civil. Por tanto, podemos afirmar que la existencia de los bisiestos es un capricho de los Césares.

Julio César, conquistador de las Galias y emperador de Roma, hizo muchas aportaciones en diferentes ámbitos tanto militares como sociales, políticos, etc. Tras conquistar Hispania, Marsella e Italia y convertirse en dueño del mundo mediterráneo, volvió a Roma donde acumuló sucesivos poderes y realizó profundas reformas que marcaron un antes y un después en la historia de la humanidad.

César ha pasado a la historia como pocos hombres lo han hecho. Durante siglos fue un modelo a seguir, ha sido considerado como un grande entre los grandes y divinizado por otros emperadores como Augusto que pretendió que se convirtiera en un dios de la mitología Romana.

Al margen de su carrera política y militar, César destacó como orador y escritor. Redactó, al menos, un tratado acerca de astronomía, otro acerca de la religión republicana romana, y un estudio sobre el latín, aunque se han perdido y no se conoce ni siquiera un párrafo de ellos. Hizo descripciones etnográficas de pueblos celtas y germanos y describió lugares geográficos. Además, sentía curiosidad por muchos temas, desde la filosofía griega hasta la astronomía, pasando por temas sagrados o lingüísticos.

Una de las contribuciones que más destacan es la creación del año bisiesto. Antes del año 45 de nuestra era, los romanos utilizaban un calendario que constaba de 355 días. El retraso en relación al calendario solar se compensaba con meses intercalados. Pero el sistema se descompensó porque no era excesivamente exacto, por lo que Cesar apeló al astrónomo griego Sosigenes de Alejandría para que encontrase una solución al desfase.

El día extra se añadió al mes de febrero no solamente por ser el más corto, sino por ser el último del año en aquella época. Julio César decretó que el 23 de febrero, día de Terminalia, tuviese 48 horas cada cuatro años. Comoquiera que los romanos nombraban los días de los meses en referencia a las calendas (primer día de cada mes) y los idus (día 15 de marzo, mayo, julio y octubre, y 13 de los demás meses), el día suplementario se conoció como bis-sextus dies ante calendas martii (repite el sexto día antes del primero de marzo). El nombre es demasiado largo, pero lo de bis-sextus derivó a bisiesto.